Europa
La oposición sueca de centroizquierda ganaría las elecciones generales, según los sondeos a pie de urna
El bloque obtendría el 51,3% de los votos, frente al 46,8% del bloque de derecha, actualmente en el poder
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Los partidos de la oposición de centroizquierda de Suecia parecían encaminados a obtener, en conjunto, el 51,3% de los votos en las elecciones parlamentarias celebradas este domingo, frente al 46,8% del bloque de derecha en el poder, según el sondeo a pie de urna realizado por la cadena pública SVT.
El primer ministro sueco Ulf Kristersson, que ha gobernado durante cuatro años con el apoyo del partido de extrema derecha Demócratas de Suecia, había dicho que incorporaría a los ultras formalmente al Gobierno si su bloque ganaba las elecciones generales de este domingo, rompiendo así un viejo tabú de los partidos suecos. Kristersson ha ido por detrás en las encuestas durante la campaña a pesar de la mejora en la economía y sus éxitos en seguridad ciudadana.
Los Demócratas de Suecia han conseguido contagiar sus recetas radicales al resto del arco parlamentario, pese a que reconocen que su partido fue fundado en parte por neonazis y supremacistas blancos en la década de 1980. Convertidos en una fuerza que mezcla propuestas moderadas en los económico y hasta más ambiciosas que el resto en algunos capítulos de la protección sociales, afirman haber eliminado a dichos extremistas de sus filas y han pedido disculpas por su pasado.
Los socialdemócratas de Magdalena Andersson llegaron a estas elecciones con el peso de haber construido el folkhemmet, la "casa del pueblo" que convirtió a Suecia en emblema europeo del Estado del bienestar. El partido gobernó durante la mayor parte del siglo XX y obtuvo el 30,3% de los votos y 107 diputados en 2022. Andersson, economista y antigua ministra de Finanzas, fue además la primera mujer al frente del Gobierno sueco, aunque sólo ocupó el cargo entre noviembre de 2021 y octubre de 2022.
"La antigua imagen de Suecia como un país socialdemócrata gobernado de manera casi natural por los socialdemócratas pertenece al pasado. El partido ha podido encabezar gobiernos, pero siempre ha necesitado coaliciones o acuerdos con otras formaciones. Esa dependencia ha obligado a que sus políticas sean menos claramente socialdemócratas y ha transformado todo el sistema político", señala Jonas Hinnfors, profesor emérito de Ciencia Política en la Universidad de Gotemburgo.
"En 2022, la campaña estuvo dominada por la inmigración y la delincuencia. En estas elecciones, especialmente desde el invierno, han pasado al primer plano el coste de la vida, los impuestos y la economía. La inmigración y el crimen han seguido presentes, pero los asuntos dominantes han sido la fiscalidad, el Estado del bienestar y el sector público", agrega Hinnfors, que ha centrado su labor investigadora en áreas como la socialdemocracia, las coaliciones y la transformación del sistema de partidos sueco.
El Partido Socialdemócrata también ha girado hacia posiciones más duras en inmigración y seguridad. Andersson defiende mantener una política migratoria restrictiva y reforzar la lucha policial contra las redes criminales, aunque rechaza las expulsiones de jóvenes que han crecido e integrado su vida en Suecia al alcanzar la mayoría de edad. En materia de delincuencia combina penas más severas y mayores recursos para la policía con inversión en escuelas, servicios sociales y prevención del reclutamiento de menores por las bandas.
Suecia fue durante mucho tiempo uno de los países europeos más acogedores para los inmigrantes. Pero desde que Kristersson llegó al poder hace cuatro años, las políticas han cambiado drásticamente. Se abolió la residencia permanente para refugiados, se endurecieron las normas de asistencia social y se intensificaron las expulsiones de quienes no tienen derecho a permanecer en el país. El Gobierno también elevó desde enero la ayuda para el retorno voluntario hasta 350.000 coronas por adulto, alrededor de 32.000 euros. La medida tuvo una acogida limitada: 171 personas la habían solicitado durante los primeros ocho meses del año. Demócratas de Suecia quiere extenderla a inmigrantes que ya tengan la nacionalidad sueca si aceptan renunciar a ella.
Los Demócratas de Suecia han propuesto durante esta campaña ir más allá, incluyendo la prohibición de la vestimenta femenina que cubra el rostro si llegan al Gobierno.
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